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Vegetarianismo no es sinónimo de saludable

En las terapias que realizamos como terapeutas ayurveda nos hemos sorprendido y alegrado por el progresivo aumento del vegetarianismo en Chile. Sin embargo, nos hemos dado cuenta que esta decisión muchas veces se toma sin la información necesaria para efectuar una transición saludable, nutritiva y consciente. Al respecto, nos hemos topado con las siguientes preguntas en consulta: ¿por qué me siento mal si soy vegetariana? ¿por qué engordo si soy vegetariano? ¿por qué me falta energía si soy vegetariano? Como si la sola razón de ser vegetarianos fuera sinónimo de ser saludable.

Si eres vegetariano o vegano y tu alimentación es a base de alimentos procesados y refinados, es decir, alimentos desvitalizados, por supuesto estarás propensa a contraer enfermedades del cuerpo y la mente.

Estos mal llamados alimentos, estresan nuestro sistema nervioso, nos desmineralizan, nos desvitalizan, nos enferman, embotan nuestra mente y finalmente no cumplen con su principal tarea: aportarnos energía, información, vitalidad, fuerza vital y mayor vida espiritual

Quienes tomamos la decisión de ser vegetariano o vegano lo hicimos como una acción de amor y consciencia hacia nosotros y la naturaleza, algunos inspirados por una opción saludable, una opción compasiva, una opción sustentable, por todas ellas y por más.

Sin embargo, la industria que ha visto crecer la demanda vegetariana está creando nuevas ofertas a las que llamamos “vegetarianismo chatarra”, y esto es clave de comprender: si dejas de comer carne y sigues comiendo alimentos procesados y refinados, sigues contaminándote y contaminando al planeta, no cortas el círculo de daño hacia ti mismo y la naturaleza. Es un total contrasentido ser vegetariano y comer chatarra.

Por eso te invitamos a hacer una transición hacia el vegetarianismo bonita, informada y consciente, que te ponga en contacto contigo mism@, que hagas elecciones alimentarias coherentes con el mundo en el que quieres vivir (no da lo mismo qué y a quién le compras), que cuides tu cuerpo como templo (tu cuerpo y tu mente no son un basurero!) y vivas la cualidad sagrada de la naturaleza.

La real vida vegetariana te sana, te hace bien y está hecha de amor!